martes, octubre 03, 2006

a por ellas mundial II


lunes y otra vez oficina. Me quedé sin partido, pero sobretodo sin gol. Todavía no lo ví, pero ya le encargué a A que me deje un dvd con la jugada. Sip, estas magias, como las del Diego, hay que guardarlas.

Mucho más tarde de ese partido que no ví, ya en el metro camino a casa y después de haber disfrutado –con invitación pero un poco de caradura- de la música y el momento que Sandra compartió con Las Leonas, me quedé pensando en las virtudes del talento, en el caudal de alegres sensaciones que puede generar. Por un lado una guitarra, una voz potente; por el otro un palo de hockey, una finta imposible. Del otro lado, siempre, siempre una sonrisa.
Me quedo con la firma y el agradecimiento de Sandra en la guitarra que Vulovich salió a comprar de improviso: “para aquellas que emocionan y nos hacen sentir orgullosos en el mundo, todo el éxito, mierda y gracias.”

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